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Mi viaje al mágico Estambul

Misteriosa y fascinante, histórica y moderna, la antigua Constantinopla tiene tanto que ofrecer, como buen ex-imperio tiene todas las armas para cautivarte. ¡Y lo logra!

Estambul, Turquia

¿Sabes cómo se siente cuando visitas un lugar y comienzas a temer que llegue la hora de la partida? Me acaba de pasar en Estambul.

Con un pie en Asia y otro en Europa, esta antigua metrópolis del imperio romano, bizantino y otomano tiene todas las armas para cautivarte. ¡Y lo logra!

Viajar a Estambul es una fiesta para los sentidos: el colorido de sus lámparas, la sensualidad de su música, el sabor de sus especias, el olor de sus jardines, la suavidad de sus alfombras. Nada, que Estambul impresiona.

Durante este viaje quise hospedarme en el histórico distrito de Sultanahmet para estar cerca de las principales atracciones y tener la conveniencia de ir caminando a la mayoría de ellas.

Mi agenda era ambiciosa y excitante: el Palacio de Santa Sofía, el Gran Bazar, la Mezquita Azul, la Torre Gálata, la Basílica Cisterna y un viaje en barco por el Bósforo. Desde el barco, no solo tienes una vista total de la imponente ciudad si no que además cruzas de la parte europea a la parte asiática. Sí, porque como te mencioné, esta ciudad está en dos continentes.

¿No tomas café o té?

Es posible que en Estambul termines haciéndolo. En esta ciudad todo el mundo anda con una taza en la mano (hermosas, por cierto) y a la mínima provocación te lo ofrecen acompañado de una “delicia turca”. El té es delicioso y se sirve bien caliente. El café turco es fuerte. No te sorprenda que alguien te lea el porvenir en sus residuos.

Estambul es un paraíso gastronómico, por lo que antes de viajar a esta ciudad recomiendo que te pongas a dieta. Necesitarás espacio extra para acomodar los placeres que la cocina turca te ofrecerá. Nada más piensa, en el internacionalmente famoso «Doner Kebap» (carne asada que gira) y  el «Testi Kebab» (un guiso de carne que se cuece en una vasija de barro y que se rompe para servir). Allí la carne reina, pero a la vez, amarás sus sabrosos platos vegetarianos.

A los turcos les encanta comer estilo tapas o “mezzes”. Son muy populares las de vegetales y pescados, yogures y aceitunas. Pide un surtido y veras que apetitosos.

Morirás cuando pruebes las populares “delicias turcas”, esos ricos “postrecillos” elaborados con nueces, jengibre y agua de rosas.  Tampoco puedes dejar de probar sus deliciosos chocolates hechos a mano en forma de hongos. No te extrañe que pronto esta moda llegue a tu país.

Caminando en esta ciudad me sentí transportada a la antigua Babel. De repente, escuchas un “melange” de idiomas y tus ojos se llena con imágenes de las diversas razas y vestuarios de sus visitantes. Aquello es como estar en las Naciones Unidas.

Por su doble personalidad entre lo occidental y lo oriental, así como por su importancia en el mundo musulmán, Estambul es una de las ciudades más visitadas del planeta.

Paseé por la Plaza Taksim, el Puente Galata y por su popular calle peatonal «Istiklal Caddesi«, reconocida por su bares, tiendas y restaurantes.

Podrás ver como la arquitectura turca refleja la mezcla de influencias culturales que ha absorbido a través de su larga y rica historia.

Una experiencia que siempre repito y que no te puedes perder es visitar el antiguo Gran Bazar y el Bazar de las Especias. La tradición del regateo se practica hoy allí, tal y como cientos de años atrás, cuando la antigua Constantinopla era la puerta a la Ruta de las Especias.

Andando por las calles de Estambul, me conmovió ver el cariño y respeto que tienen los turcos por los animales. Especialmente por los gatos. Aquí los felinos son tan consentidos que algunos han bautizado la ciudad como “Cats-tantinople”.

Es común ver recipientes de agua y comida puestos para gatos y perros sin dueño en las calles de cada vecindario. Los turcos cuidan los animales, aunque no sean suyos.

No, en mis andanzas no me crucé con Fatmagul, lo que me recuerda que cualquier pretexto es bueno para regresar a Estambul ¡y disfrutar nuevamente de esta fascinante ciudad!

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    Pude disfrutar al máximo de Estambul gracias a las visitas guiadas de Barefoot-Plus Travel  Son extremadamente hospitalarios y sus guías conocen cada rincón y chisme histórico de esta sensacional ciudad.

¡Gracias por aterrizar por aquí!
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