Hierápolis, Turquía

Hasta que no visité Pammukale desconocía que allí también residían las ruinas de la antigua ciudad bíblica de Hierápolis.

Así que, luego de haber llegado hasta las entrañas de Turquía, me animé a ver este lugar designado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. ¡Y vaya que valió la pena visitarlo!

Cuando los griegos, y luego los romanos, descubrieron las beneficiosas aguas termales de Pammukale construyeron una ciudad en la cima de la montaña a la que terminaron llamando Hierápolis o “Ciudad Santa”, por la cantidad de templos religiosos que abundaban en ella.

Mi recorrido por Hierápolis me transportó al pasado glorioso del imperio romano en Turquía. La ciudad se convirtió en un lugar muy visitado por nobles y ricos del imperio, quienes venían en busca de las propiedades terapéuticas de sus aguas termales.

Hoy allí se pueden ver los restos de los Baños Romanos, el Templo de Apolo, el Teatro, la Tumba de San Felipe, la Necrópolis y la Piscina de Cleopatra.

Prepárate para impresionarte cuando entres al teatro. Con cabida para 8 mil personas, este teatro es más pequeño que el de Efeso, pero más hermoso y mejor conservado. Hoy en día se ha vuelto a utilizar para conciertos.  

La Necrópolis de Hierápolis se extiende por 2 kilómetros y su abundancia de sarcófagos, monumentos y tumbas te da una idea de las prácticas funerarias de la época greco-romana. Su tamaño subraya la cantidad de personas que venían a retirarse a esta ciudad.

Termina tu paseo con un chapuzón histórico en la Piscina de Cleopatra, llamada así, porque se dice que la reina egipcia fue a bañarse allí.  En este lugar podrás bañarte entre las columnas de mármol que quedaron sumergidas en el agua luego de los tantos terremotos que terminaron por destruir Hierápolis. ¡Popof!

Mientras disfrutas de sus aguas termales, puedes accesar a los restaurantes y cafés que bordean esta antigua piscina, y hasta hacerte un video como si fueras volando en una alfombra mágica sobre Turquía. ¡Ridiculamente divertido!

Mi visita a Hierápolis fue posible gracias a hospitalidad de  BarefootPlus Travel   Sus guías son graduados en turismo y conocen cada rincón de este histórico lugar.

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Dónde Hospedarse

Desde hoteles de lujo hasta pensiones y hostales, Pammukale tiene alojamiento para todo presupuesto. Como solo me pude quedar en uno, y la experiencia fue muy agradable, es el que les puedo recomendar.

Doga Hotel.

Esta joya de hotel es tan inesperada como Pammukale en el paisaje. Pareciera como si se le hubiera escapado a una metrópolis y se hubiera escondido en este pequeño pueblo. En fin, que está fenomenal. Tiene una gigantesca piscina cubierta y una impactante piscina de aguas termales. Las habitaciones son hermosas, y sus baños modernos y funcionales. Incluye además sauna, baño turco y gimnasio.

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    El boleto a Hierápolis  (21 liras turcas) incluye además la visita a las Piscinas Travertinas de Pammukale. No dejes de verlas.

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    Si deseas bañarte entre las ruinas de columnas romanas en la Piscina de Cleopatra podrás hacerlo por 16 liras turcas.

¡Gracias por aterrizar por aquí!
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